
Con 23 años y las ganas intactas de quien acaba de empezar. Llegué a la fisioterapia convencido de que el cuerpo humano es fascinante, y que ayudar a las personas a recuperarlo es de las cosas más bonitas que existen.
Me formé con una mención en fisioterapia deportiva, y es que el deporte siempre ha sido parte de mi vida. Llevo años jugando al fútbol federado, así que sé muy bien lo que se siente cuando una lesión te para los pies. Eso me hace entender a mis pacientes no solo desde la teoría, sino desde dentro.
Mi forma de trabajar mezcla técnica e intuición. Me gusta observar, escuchar y no sacar conclusiones antes de tiempo. Cada persona llega con su historia, y mi trabajo empieza justo ahí, entendiéndolos.
Soy de los que creen que la fisioterapia bien hecha no duele más de lo necesario, y que la confianza entre paciente y fisio lo cambia todo. Si entras un poco perdido, sin problema, te explico cada paso y salimos juntos del lío.

